El dulce más antiguo de Xàtiva: herencia andalusí de calabaza, almendra y canela, horneada en cazuela de barro para Pascua.
El arnadí es uno de los postres más antiguos que se conservan vivos en España. Su origen es andalusí: el nombre procede del árabe y se cree que deriva de "garnatí" (granadino), ya que se elaboraba en todo el reino de Al-Andalus. En Xàtiva y su entorno se mantiene prácticamente igual que hace siglos.
La base es calabaza asada con azúcar, a la que se añade almendra molida, yema de huevo, canela y ralladura de limón. Se presenta con forma cónica, servido en cazuela de barro, y se decora antes de hornear con una cresta de almendras enteras y piñones crudos.
Variantes
De calabaza
La más extendida y la considerada "original" de Xàtiva. Color naranja-dorado, sabor intenso.
De boniato
Variante histórica, más dulce y de color más oscuro.
Mixta
Mitad calabaza, mitad boniato. Combina la textura fibrosa con la dulzura del boniato.
Cuándo se come
Tradicionalmente es un dulce de Semana Santa y Pascua, aunque en las pastelerías y obradores históricos de Xàtiva puede encontrarse todo el año. También aparece en las mesas de Todos los Santos.
La leyenda de la dote
Se dice que las mujeres moriscas de Xàtiva enseñaban el secreto de la receta a sus hijas como parte de la dote. Hoy se considera emblema de la cocina dulce de la Costera y uno de los productos imprescindibles de la gastronomía setabense.